ChatGPT pone firmas de dibujantes reales en viñetas falsas

ChatGPT genera viñetas al estilo de The New Yorker que llevan la firma de dibujantes reales de la revista, según una investigación que Nieman Lab publicó el 5 de octubre de 2026. El medio documentó más de 15 firmas. Afecta a esos autores y a cualquier negocio que publique imágenes hechas con IA en su web.

Lo que se sabe

  • Quién y cuándo: Nieman Lab publicó la investigación, firmada por Andrew Deck, el 5 de octubre de 2026. Es el trabajo de un medio, no un comunicado de OpenAI.
  • Cuántas firmas: Deck dice haber documentado más de 15 dibujantes de The New Yorker cuyas firmas ha usado el generador de imágenes de OpenAI sin permiso ni pago. Cita, entre otros, a Brendan Loper, Emily Flake, Harry Bliss, Joe Dator y Pat Byrnes.
  • El caso más visto: una viñeta que circuló a finales de agosto de 2026 llevaba abajo a la derecha la firma «BLOPER», el seudónimo de Loper, que no la dibujó. Un tuit con la imagen recibió 25.000 «me gusta». Quien la publicó primero escribió que solo había pedido a ChatGPT una viñeta al estilo de The New Yorker, según Nieman Lab.
  • No pasa siempre: en las pruebas del periodista, no todas las imágenes traían firma y algunas traían nombres sin sentido. Las que sí aparecían eran con frecuencia de colaboradores reales, según el medio.
  • Qué respondió OpenAI: un portavoz dijo al medio que la empresa agradece que se le señalen errores y comportamientos no previstos de sus modelos para corregirlos. No quiso responder cómo pudieron llegar esas firmas a sus modelos, según Nieman Lab.
  • Qué pasó después: tras el aviso del periodista, ChatGPT empezó a mostrar un mensaje sobre sus límites de parecido con contenido de terceros al pedirle viñetas de ese estilo. A la fecha de publicación seguía firmando algunas con nombres reales, según el medio.
  • Qué dice la revista: un portavoz de The New Yorker dijo al medio que Condé Nast, su matriz, nunca ha permitido a un desarrollador de modelos de lenguaje entrenar con sus viñetas. Añadió que algunas imágenes reproducían el logotipo de la revista, algo que sus acuerdos tampoco permiten.
  • Lo legal, según un experto: James Grimmelmann, profesor de la Facultad de Derecho de Cornell, dijo al medio que ChatGPT imita un estilo general y no copia una viñeta concreta: ahí está la dificultad de una demanda por derechos de autor. Ve otra vía posible, el derecho sobre el uso del propio nombre, que exigiría probar un uso comercial.

Qué cambia y qué no

No cambia ningún producto ni ninguna norma: OpenAI no ha anunciado nada. Sus políticas de uso, en vigor desde el 29 de octubre de 2025, ya vetan los intentos de vulnerar la propiedad intelectual de terceros y la suplantación de identidad. Esas normas hablan de lo que hace el usuario. La investigación describe otra cosa: firmas que aparecen sin que nadie las pida.

Lo que cambia es la precaución: una imagen generada puede traer la firma o el logotipo de otro aunque la petición sea genérica.

La investigación tiene límites. No dice con qué frecuencia aparecen las firmas, cuántas peticiones se probaron ni con qué modelo. No establece cómo las aprendió el sistema: el medio plantea como posibilidad que salieran de contenido recogido de internet. No menciona ninguna demanda de estos dibujantes por las firmas. Y su autor dice no haber hallado pruebas de que esas viñetas se compren o se vendan.

Cómo saber si te afecta

Te afecta si publicas imágenes hechas con IA en tu web, tu tienda o tus anuncios. Siete pasos antes de subir una:

  1. Mira las esquinas a tamaño completo. En el caso viral la firma estaba abajo a la derecha. Amplía la imagen al 100 % y busca trazos con forma de letras o de rúbrica. En una miniatura no se ven.
  2. Busca logotipos y cabeceras. El portavoz de The New Yorker habló de imágenes con el logotipo de la revista. Revisa también rótulos, etiquetas y sellos dentro de la escena.
  3. No pidas «al estilo de» una revista, una marca o un artista con nombre. El caso viral empezó así. Describe lo que quieres con tus palabras: técnica, colores, encuadre.
  4. Si aparece una firma o un logotipo, descarta la imagen y genera otra. Borrar la firma o recortarla no cambia a quién se parece el dibujo.
  5. Haz una búsqueda inversa. Sube la imagen a un buscador de imágenes antes de usarla en una portada o un anuncio. Si devuelve obras casi iguales, no la uses.
  6. Guarda el registro: herramienta, fecha, petición exacta y quién revisó la imagen.
  7. Distingue un meme de la web de tu negocio. El experto citado habla de derecho de Estados Unidos y pone como condición el uso comercial. La web o el anuncio de una empresa se parece más a ese caso que un chiste en redes. Es una lectura de este artículo, no un criterio legal.

Esta noticia no es asesoría legal: las reglas sobre derechos de autor y uso del nombre cambian de un país a otro.

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Fuentes

Actualizaciones: aquí se añadirá si OpenAI explica el origen de las firmas o cambia su generador de imágenes.