OpenAI anunció el 5 de octubre de 2026 que, en las próximas semanas, el texto que generen ChatGPT y Codex en la Unión Europea llevará una marca de agua invisible, llamada textGrain. Fuera de la UE no se activa por defecto. En la API es opcional desde ese mismo día. Afecta a quien escribe textos para su web con IA.
Lo que se sabe
- Quién y cuándo: OpenAI lo publicó el 5 de octubre de 2026 en su nota «Our approach to EU text provenance rules». Responde, dice, a la Ley de IA de la UE, que exige que el texto generado se pueda identificar de forma legible por máquinas.
- ChatGPT y Codex: la marca llegará «en las próximas semanas» al texto apto de ChatGPT y Codex, en todos los planes y solo en la UE. La nota dice que no será un ajuste global en el lanzamiento.
- API: desde el 5 de octubre, los clientes de la API de cualquier país pueden activarla para algunos modelos. Viene apagada por defecto, según OpenAI.
- Cómo funciona: textGrain añade una señal estadística invisible a la elección de palabras del modelo. Según la página de ayuda de OpenAI, no añade caracteres ocultos, espacios invisibles ni puntuación extraña.
- Qué queda fuera: el código de buenas prácticas de la UE no exige marca en respuestas de menos de 200 tokens (unas 150 palabras en inglés) ni en código, dice esa página.
- El detector no es público: solo podrán pedirlo investigadores y organizaciones expertas, que OpenAI aprobará caso por caso.
- Cuánto acierta: con una tasa de falsos positivos del 1 %, el detector encontró la marca en cerca del 80 % de los textos de 200 tokens y en cerca del 95 % de los de 400, en temas como psicología. En matemáticas, bastante menos, según la nota.
- Editar la debilita: en textos de 400 tokens, cambiar el 10 % de las palabras por sinónimos bajó la detección de cerca del 92 % al 66 %. Cambiar el 25 % la dejó en el 17 %.
- En español: en una prueba con las 24 lenguas oficiales de la UE, el español tuvo la tasa de detección más alta, 69,0 %, y el rumano la más baja, 42,2 %, según la página de ayuda.
- La norma: las obligaciones de transparencia del artículo 50 de la Ley de IA se aplican desde el 2 de agosto de 2026, según la Comisión Europea.
Las cifras de detección son mediciones de OpenAI sobre su propia tecnología, no de un tercero.
Qué cambia y qué no
Cambia que el texto de ChatGPT generado en la UE llevará una señal que un detector con la clave puede buscar.
No cambia lo que se ve. OpenAI dice que en sus pruebas no hubo diferencias relevantes de calidad con y sin marca.
La marca dice poco, según la propia OpenAI. No mide cuánto aportó una persona. No establece quién es dueño del texto ni quién responde por él. No identifica al usuario ni su conversación. No verifica que el texto sea cierto. Y que no se detecte una marca no prueba que lo escribiera una persona: el texto puede ser corto, estar editado o traducido, o venir de la herramienta de otra empresa.
Ni la nota ni la página de ayuda de OpenAI mencionan el posicionamiento en buscadores. Con lo publicado, no hay base para afirmar que la marca cambie cómo aparece una página en Google.
Cómo saber si te afecta
Cinco comprobaciones si escribes para tu web con ChatGPT o tu sitio usa la API de OpenAI:
- Mira desde dónde se usa ChatGPT. Si tú y tu equipo trabajan fuera de la UE, OpenAI dice que la marca no se activa por defecto. Si alguien escribe desde un país de la UE, su texto apto la llevará cuando llegue el cambio.
- Si tu web usa la API de OpenAI (un chat de atención, por ejemplo), el ajuste está en Organization settings → Data controls → Text provenance, o en Project Settings → Text provenance, según la página de ayuda. Está apagado por defecto: decide con quien lleve la parte técnica.
- Si vendes a clientes de la UE, pregunta a tu asesor legal qué avisos te corresponden. La marca no sustituye a las etiquetas visibles que puedan ser obligatorias, advierte OpenAI.
- No uses un «detector de IA» como prueba. El de OpenAI no está abierto al público. Los de terceros suelen clasificar el texto por sus patrones, sin leer una señal incrustada, explica OpenAI. Si encargas textos, pide la fuente de cada dato, no un porcentaje de «humano».
- Anota cómo se hizo cada texto: qué herramienta, qué fecha y quién lo revisó. Esa respuesta no está en la marca.
Esta noticia no es asesoría legal: lo que la Ley de IA de la UE exige a cada negocio depende de su caso.
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Fuentes
- OpenAI, «Our approach to EU text provenance rules», 5 de octubre de 2026 (en inglés)
- OpenAI, Centro de ayuda, «Provenance signals in OpenAI-generated content» (en inglés)
- Comisión Europea, «Code of Practice on Transparency of AI-generated Content» (en inglés)
Actualizaciones: aquí se añadirá la fecha en que la marca llegue a ChatGPT en la UE y cualquier cambio en el acceso al detector.